COACH JUAN NABOR
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El poder de la sombra y la superación personal.

Todos los seres humanos, poseemos algunos aspectos de nuestra personalidad que consideramos malos y por lo tanto queremos reprimir o hacer desaparecer, para poder ser aceptados en el ambiente social en el que nos desenvolvemos. Con frecuencia muchos de estos aspectos son inocuos, pero han sido catalogados como malos porque no se ajustan al sistema de creencias de nuestros padres o personas más cercanas a nosotros.

Al igual que sucede con los rumores que cuando les prestamos atención crecen más, cuando intentamos reprimir o desaparecer una característica a la que hemos etiquetado como mala, lejos de desaparecerla le conferimos más poder, ya que al prestarle atención pasa al dominio de la mente subconsciente desde donde controla nuestras vidas sin que nos demos cuenta. A este almacén de características que consideramos indignas de nosotros como el egoísmo, la ira, el miedo y la envidia, entre muchas otras, se conoce en Psicología como la sombra, término que fue acuñado por el prestigiado psiquiatra Carl Jung,  quien también se refería a ella como “la persona que preferimos no ser”

De acuerdo con Connie Zweig y Jeremiah Abrams, aunque no podamos contemplarla  directamente la sombra aparece continuamente en nuestra vida cotidiana y podemos descubrirla en el humor (en los chistes sucios o en las payasadas, por ejemplo) que expresan nuestras emociones más ocultas, más bajas o más temidas. Cuando algo nos resulta muy divertido -el resbalón sobre una cáscara de plátano o el descubrimiento de un tabú corporal-, también nos hallamos en presencia de la sombra. En estos casos la sombra suele ser la que ríe y se divierte, por ello es muy probable que quienes carezcan de sentido del humor tengan una sombra muy reprimida.

La psicoanalista inglesa Molly Tuby menciona seis modalidades diferentes para descubrir a la sombra en nuestra vida cotidiana:

a) En los sentimientos exagerados respecto de los demás. («¡No puedo creer que hiciera tal cosa!» «¡No comprendo cómo puede llevar esa ropa!»)

b) En el feedback negativo de quienes nos sirven de espejo. («es la tercera vez que llegas tarde sin decírmelo. »)

c) En aquellas relaciones en las que provocamos de continuo el mismo efecto perturbador sobre diferentes personas. («Sam y yo creemos que no has sido sincero con nosotros.»)

d) En las acciones impulsivas o inadvertidas. («No quería decir eso.»)

e) En aquellas situaciones en las que nos sentimos humillados. («Me avergüenza su modo de tratarme.»)

f) En los enfados desproporcionados por los errores cometidos por los demás. («¡Nunca hace las cosas a su debido tiempo!» «Realmente no controla para nada su peso.»)

Connie Zweig y Jeremiah Abrams señalan que también podemos reconocer la irrupción inesperada de la sombra cuando nos sentimos abrumados por la vergüenza o la cólera o cuando descubrimos que nuestra conducta está fuera de lugar. Sin embargo señalan también que la sombra suele retroceder con la misma prontitud con la que aparece porque descubrirla puede constituir una amenaza terrible para nuestra propia imagen.

Si queremos llevar una vida sana y equilibrada, es necesario dar cauce a las emociones que hemos enterrado en nuestro subconsciente, pues ellas, además de hacernos pasar malos ratos, afectan nuestra mente y cuerpo en forma de numerosos malestares y enfermedades. El Programa de Coaching, es una herramienta que permite trabajar estos aspectos, logrando la superación y el desarrollo personal, de forma práctica y efectiva.

Coach en Desarrollo Humano, certificado por la International Coach Federation (ICF), la International Society of Neuro-Semantics y el Thetahealing Institute of Knowledge.

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