Superación Personal

Coaching para mejorar tu Vida

Desconectar el piloto automático

¿Te ha ocurrido alguna vez, que estas buscando algo y de repente te das cuenta que lo traes puesto o lo tienes en la mano? Si respondiste si, debes saber que no eres la única persona a la que le ha ocurrido y que por supuesto, eso nada tiene que ver con la inteligencia; con lo que sí tiene que ver, es con la forma en que funcionamos normalmente. Comprender este proceso, puede contribuir a tu superación personal y permitirte mejorar tu calidad de vida.

Es conocido que los procesos naturales se realizan siempre con el menor gasto de energía. Un árbol crece, un río fluye, las aves vuelan, etc., siempre de una forma fácil y sencilla. Los seres humanos, al formar parte de la naturaleza funcionamos también de la misma forma.

Para permitirnos funcionar eficientemente, la mayoría de los procesos que nos mantienen vivos, funcionan de manera automática e invisible a nuestra consciencia. Procesos como la respiración, el latir del corazón, la circulación de la sangre, la digestión y la división celular, por mencionar solo algunos, ocurren al 100 % sin la intervención de nuestra consciencia. De la misma forma, acciones como el caminar, conducir un auto, hablar, escuchar, mirar, oler, sentir, saborear y hasta pensar, ocurren en más del 95 % de forma automática e invisible a nuestra consciencia.

vivir en piloto automatico

Si tuviéramos que ocuparnos conscientemente de nuestros procesos vitales y además realizar nuestras acciones cotidianas como hablar, caminar o trabajar, con toda seguridad no viviríamos más de un minuto, por toda la complejidad que ello implica. Por esta razón, la naturaleza, la mente Universal, Dios o como tu quieras llamarle, nos ha dotado con una mente subconsciente, que se ocupa de la mayor parte de nuestro funcionamiento, en un modo que podríamos llamar piloto automático y por otra parte, nos ha dotado con una mente consciente, que nos permite aprender y de esta forma, influir en la mente subconsciente, que es donde reside el mayor poder.

En la mente consciente reside la posibilidad del libre albedrío, pero esta posibilidad se ve limitada cuando funcionamos al 100 % en piloto automático, como ocurre en situaciones de miedo o estrés, cuando realizamos trabajos monótonos, cuando estamos enojados, cuando vivimos en el pasado, cuando estamos preocupados por el futuro, cuando nos sentimos víctimas de las circunstancias, cuando nuestra autoestima es baja, cuando estamos bajo el efecto de drogas, etc.

Lamentarnos por lo que ocurrió en el pasado, preocuparnos excesivamente por el futuro, hacer actividades que no disfrutamos o sentirnos víctimas, es malgastar el reducido potencial de nuestra mente consciente (5% o menos), lo que nos hace vivir al 100 % en piloto automático. Hacer lo opuesto, implica hacernos cargo de nuestra vida y con esto, abrir la posibilidad para crear nuestro destino.

Para quienes han decidido liberar todo el potencial que llevan dentro y hacerse cargo de crear la vida que quieren y merecen, el Coaching, es la herramienta más poderosa, para lograr esa superación personal.

El Coaching personal logra generar cambios instantáneos a nivel del subconsciente, mediante un nuevo tipo de aprendizaje, que modifica no sólo los comportamientos que mostramos, sino al tipo de observador que somos. En este proceso, se logra una reprogramación del subconsciente, que es quien genera la mayoría de nuestros resultados. Para ello se utilizan técnicas de PNL, Terapia Gestalt y Ontología del lenguaje.

Es muy cierto: ¡¡soñar no cuesta nada!!

Con toda seguridad en algún momento de tu vida has escuchado la frase que dice que “soñar no cuesta nada” y también es altamente probable que el contexto en el que la escuchaste te hizo pensar que soñar es para la gente ilusa, para gente poco cuerda o para la gente poco realista. Si ésta es una creencia que aún persiste en ti, lo que leerás a continuación, cambiará lo que has creído hasta ahora y, si tomas acción, con toda seguridad conseguirás la vida que quieres y mereces.

Una premisa importante de la superación personal nos dice que soñar o imaginar un logro es el primer paso para conseguirlo. Nadie ha triunfado nunca por accidente o por casualidad. Para comprobar esto basta escuchar las entrevistas que les hacen a los deportistas, a los artistas o a cualquier persona famosa cuando alcanzan un logro o una meta; todos sin excepción, mencionan que lo imaginaron desde niños o desde jóvenes, que estaban seguros que algún día lo conseguirían, que han trabajado duro, o alguna respuesta similar.

La idea precede siempre a la materialización. Para que existieran los teléfonos celulares, tan indispensables hoy en día, fue necesario que Martin Cooper desarrollara primero la idea en su mente. De igual manera para la creación de la primera computadora, fue necesario que John Vincent Atanassoff la concibiera primero en su mente.

Si transladas esto a tu propia vida, te darás cuenta que todas aquellas cosas que has conseguido, existieron primero como una idea en tu mente. La casa que tienes, el trabajo que desarrollas, la ropa que usas, la carrera o profesión que estudiaste y cualquier otra cosa que valores, se materializó a partir de una idea o un deseo.

La pregunta es, ¿si esto es tan sencillo, por qué la mayoría de la gente no consigue aquello que le gustaría tener y merece? La respuesta es también muy sencilla: porque ha dejado de soñar o ha dejado de confiar en sus sueños.

Los niños son expertos en soñar e imaginar, pero a medida que vamos creciendo, al comienzo de la adolescencia, comenzamos a dejar de soñar. Esto se relaciona estrechamente con el desarrollo del pensamiento racional, que ocurre alrededor de los 12 o 13 años, que es la etapa en la que comenzamos a volvernos “realistas” y aceptamos la idea de que hay cosas que no podemos alcanzar. Pero… ¿qué pasaría si pensaramos lo contrario? ¿Qué pasaría si apuntáramos a las estrellas, hacia metas grandes? Como dice Leopoldo Fernández Pujals, es posible que al menos llegaríamos a la luna.

Soñar con una vida mejor, es el primer paso para conseguirla. El segundo paso es persistir en nuestro sueño, creer que es posible. Si apuntas hacia lo más alto, quizá no llegues hasta ahí, pero sin lugar a dudas llegarás más alto que donde ahora te encuentras. En cambio, si no sueñas, nada pasará.

Puesto que soñar es gratis… ¿Por qué no intentarlo?

¿Escaparás a tu destino?

A menos que tomes conciencia de ello y hagas algo al respecto, lo cierto es que la versión más probable de tu vida, fue escrita hace algunos años atrás. Cuando digo esto no hablo en sentido metafórico, sino en sentido literal. Cada uno de nosotros lleva dentro de si las líneas de código que conformarán lo que será nuestro destino, para cada uno de los aspectos de la vida.

A partir de la información que llevamos dentro, la mente crea nuestra realidad y, en consecuencia, nuestro destino, independientemente de que estemos conscientes de ello o no; para hacerlo, utiliza la información que está almacenada en nuestro cerebro en forma de creencias y de experiencias que hemos tenido; adicionalmente, también utiliza las creencias y experiencias que tuvieron nuestros ancestros lejanos y que nos fueron transmitidas a través de la herencia genética de nuestros padres, así como las creencias y comportamientos que adquirimos de estos últimos. Dado que el código genético o ADN que nos conforma se ha mantenido vivo desde hace millones de años, la cadena de transmisión de información nunca se ha interrumpido, por lo que muchos comportamientos o actitudes que hoy tenemos, han llegado a nosotros desde ancestros que vivieron hace muchos años atrás.

El poder para crear nuestro destino reside en la mente subconsciente la cual es como una caja negra a la que normalmente no tenemos acceso. A pesar de ello, es posible conocer en parte el contenido del subconsciente, ya que este se manifiesta a través de nuestro comportamiento diario. Para conocer más a fondo este contenido, se requiere utilizar técnicas de psicoterapia y de coaching personal

Hasta antes de tomar conciencia de ello, la programación de nuestra mente, en su mayor parte, no depende de nosotros sino de nuestros padres y ancestros lejanos, quienes a su vez fueron programados por sus padres y ancestros lejanos. A partir de esa información, la mente subconsciente está creando nuestro destino, debido a que las decisiones y comportamientos que tenemos a diario son inconscientes en un 99 %.

De lo anterior, se desprende que, con mucha frecuencia, el destino de una persona ha sido establecido por otros. Para crear nuestro propio destino, es necesario tomar consciencia de nuestras creencias, revisar su validez, desechar las que no sean válidas e incorporar otras nuevas y poderosas. Sólo entonces estaremos realmente teniendo libre albedrío y podremos escapar de nuestro destino.

La realidad se crea en la mente

Nuestro cerebro nunca está en contacto con la realidad “física”. El único contacto con ella es a través de los sensores de nuestros sentidos. Desde 1928, con base en las investigaciones del neurocientífico inglés, Edgar Douglas Adrian, se sabe que toda la información que percibimos con los sentidos es convertida en impulsos eléctricos que viajan por las células nerviosas exactamente de la misma forma. El cerebro no tiene posibilidad de distinguir si un impulso eléctrico corresponde a luz, sonido, sensacion, sabor u olor, puesto que los impulsos son exactamente iguales. La distinción entre los diferentes tipos de impulso es hecha por el área del cerebro a la que llegan; esto es, si el impulso llega al área que controla la visión será interpretado como luz, si llega al área responsable de la audición se interpreta como sonido y así sucesivamente.

Para entender más claramente el funcionamiento cerebral imagina una caja de metal del tamaño de una habitación en la que se encuentra un Ser inteligente que nunca ha salido al exterior. La habitación tiene 5 paredes que denominaremos A, B, C, D y E. El Ser inteligente solo tiene contacto con el exterior, a través de mensajes escritos en hojas de papel, que le son pasadas por una rendija colocada al ras del suelo, en cada una de las cinco paredes. Para generar un resultado, el Ser inteligente sabe de antemano que la pared A corresponde a luz, la pared B corresponde a sonido, la pared C corresponde a sensacion, la pared D corresponde a sabor y la pared E corresponde a olor. El mensaje que recibe de cada una de las cinco paredes es siempre el mismo y solo dice “HAY UN ESTÍMULO”. Si este mensaje se recibe muchas veces en un determinado periodo de tiempo, el Ser inteligente sabe que se trata de un estímulo fuerte y por el contrario si el mensaje se recibe pocas veces en el mismo periodo de tiempo, el Ser inteligente sabe que se trata de un estímulo débil. A partir de la información que recibe a través de las cinco paredes, el Ser inteligente genera un resultado coherente que él llama REALIDAD, pero que en sentido estricto no es lo que hay en el exterior.

superacion personal

Mediante un proceso muy similar al descrito en el ejemplo anterior, es como aprendimos desde niños a generar la realidad. Las cinco paredes corresponden a nuestros cinco sentidos, el Ser inteligente es la mente que se crea a partir del cerebro y el mensaje es un impulso eléctrico del tipo todo o nada, que viaja a través de nuestras neuronas, conocido como “potencial de acción”.

De acuerdo con esto, podemos concluir que aquello que consideramos como realidad, sólo corresponde a nuestra interpretación de la realidad. La “verdadera realidad” es y será siempre inaccesible a nosotros, sin importar el nivel tecnológico que se pueda desarrollar en el futuro. En otras palabras, las personas, las cosas, los eventos y todo lo que hay allá afuera, no son como crees. Lo único que tenemos es una interpretación de ellas. Su verdadera esencia nunca podrá ser conocida.

Consciencia y Superación Personal

Antes de iniciar un proceso de superación personal, con mucha frecuencia los seres humanos tendemos a creer que somos plenamente conscientes y que todas las acciones y decisiones que tomamos, están completamente bajo nuestro control. Cuando nos adentramos en este proceso, descubrimos con asombro que esto no es así.

De acuerdo con Tor Norretranders, la CONSCIENCIA es a la vez la entidad más inmediatamente presente y la más inescrutablemente intangible en la existencia humana; es posible hablar a otros sobre ella, pero esta es fundamentalmente subjetiva, y es algo que solo puede ser experimentado desde adentro.

Según este autor, la consciencia es la experiencia de experimentar, el conocimiento del saber, el sentido del sentir. Pero ¿Qué es eso que experimenta la experiencia? ¿Qué pasa cuando uno observa la experiencia de experimentar desde afuera y pregunta “Qué tanto observa realmente la consciencia?”

Norretranders afirma que en años recientes, las investigaciones científicas acerca del fenómeno de la consciencia han demostrado que la gente experimenta mucho más de lo que su conciencia percibe, que interactuamos mucho más con el mundo y con otros de lo que nuestra conciencia cree; que el control de las acciones que la consciencia siente que ejerce ES UNA ILUSIÓN. Señala también que la consciencia juega un papel mucho más pequeño en la vida humana de lo que la cultura occidental ha tendido a creer y que estudios históricos indican que el fenómeno de la consciencia tal como lo conocemos hoy día no tiene probablemente más de 3,000 años de antigüedad. En consecuencia, afirma que el concepto de un “experimentador” central y un tomador de decisiones, un Yo consciente, ha prevalecido solamente por unos cientos de generaciones.

En su libro La ilusión del usuario, Tor Norretranders aporta un gran número de impresionantes puntos de vista científicos que esparcen su luz sobre el fenómeno de la consciencia y de lo mucho -o lo poco- que la vida humana puede genuinamente ser descrita como consciente.

El subconsciente es la clave de la superación personal

En años recientes la ciencia ha venido a comprobar lo que los grandes Maestros han dicho siempre: que nuestra vida transcurre normalmente en el subconsciente. La idea de que somos conscientes del 100 % de lo que hacemos, es una mera ilusión, tal como lo señala Tor Norretranders en su revolucionario libro The user illusion. Asimilar esta idea, es dar un gran paso en nuestra superación personal.

De manera muy similar a lo que ocurre en cualquier organización humana, la consciencia, cuando está activa, ejerce el papel de Director de nuestras acciones, pero no puede ocuparse de los detalles, puesto que los 50 bits de información que es capaz de procesar por segundo, son claramente insuficientes.

En el caso de las organizaciones humanas, los jefes o directivos delegan en sus subordinados la mayor parte del trabajo y son estos los que atienden los detalles. Si esto no fuera así, las organizaciones no tendrían futuro. De manera similar, si tuviéramos que ocuparnos conscientemente de cómo caminar, cómo hablar, cómo conducir un auto, cómo cepillarse los dientes, cómo respirar, cómo hacer que nuestro corazón lata, etc., nuestra vida sería imposible.

Pero en este punto cabe la pregunta ¿En que se basa el subconsciente para generar nuestra forma de caminar, de hablar, de conducir un auto, de respirar, etc.?. Parte de estas instrucciones nos han sido transmitidas a través de la herencia genética, pero una buena parte de nuestro accionar es el resultado de los pensamientos o creencias que hemos adquirido de las personas con las que convivimos. Lamentablemente, algunos de los pensamientos o creencias que tenemos, son erróneos o imprecisos y por esta razón los resultados que obtenemos son poco efectivos.

Desde esta perspectiva, revisar nuestras creencias o más precisamente nuestro sistema de creencias subconscientes, se constituye en el camino para el crecimiento personal, ya que esto nos permite desechar aquellas que nos están limitando y sustituirlas por nuevas y mejores creencias que nos impulsen hacia el éxito.

La importancia de Romper Paradigmas

Para quienes se interesan en la superación personal es importante saber, que como resultado de nuestro diseño biológico, normalmente no somos conscientes de nuestras creencias o paradigmas, ya que estas en su mayor parte fueron adquiridas durante la niñez, una etapa en la cual la mente consciente no está todavía desarrollada.

Sin importar que seamos conscientes o no de nuestras creencias, lo cierto es que estas gobiernan nuestra interacción con el mundo de manera automática. De esta forma, si tienes la creencia de que los perros son animales peligrosos, el solo hecho de ver uno de ellos podría hacerte temblar de miedo. Si tienes la creencia de que la obscuridad es una amenaza, difícilmente te internarás en lugares obscuros. En cambio, si tus creencias son distintas, tu forma de responder ante estas mismas situaciones será diferente.

La realidad se crea en la mente a partir de nuestras creencias, que a su vez son el resultado de nuestras experiencias previas. Por esta razón, cuando modificamos aquello que creemos, se modifica también la manera en que vemos al mundo y en consecuencia, la forma en que interactuamos con el.

Cambiar paradigmas

Para ejemplificar cómo ocurren los cambios de paradigma y los beneficios que pueden derivarse de ello, el siguiente texto, tomado del influyente libro “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva” de Sthephen R. Covey, es muy ilustrativo.

Covey refiere que un domingo por la mañana viajando en el metro de Nueva York, en una hora en que la gente estaba tranquilamente sentada, leyendo el periódico, perdida en sus pensamientos o descansando con los ojos cerrados, de pronto, entraron en el vagón un hombre y sus hijos. Los niños eran tan alborotadores e ingobernables por lo que de inmediato se modificó todo el clima. El hombre se sentó junto a él y cerró los ojos, en apariencia ignorando y abstrayéndose de la situación. Los niños vociferaban de aquí para allá, arrojando objetos, incluso arrebatando los periódicos de la gente. Era muy molesto. Pero el hombre sentado junto a él no hacía nada. Resultaba difícil no sentirse irritado y Covey no podía creer que el hombre fuera tan insensible como para permitir que los chicos corrieran salvajemente, sin impedirlo ni asumir ninguna responsabilidad. Se veía que las otras personas que estaban allí se sentían igualmente irritadas. De modo que, finalmente, con lo que le pareció una paciencia y contención inusuales, se volvió hacia él y le dijo: «Señor, sus hijos están molestando a muchas personas. ¿No puede controlarlos un poco más?». El hombre alzó los ojos como si sólo entonces hubiera tomado conciencia de la situación, y dijo con suavidad: «Oh, tiene razón. Supongo que yo tendría que hacer algo. Volvemos del hospital donde su madre ha muerto hace más o menos una hora. No sé qué pensar, y supongo que tampoco ellos saben cómo reaccionar». En ese momento el paradigma de Covey cambió drásticamente. De pronto vió las cosas de otro modo, y como las veía de otro modo, pensó de otra manera, sintió de otra manera, se comportó de otra manera. Su irritación se desvaneció. Era innecesario que se preocupara por controlar su actitud o su conducta; su corazón se había visto invadido por el dolor de aquel hombre. Libremente fluían sentimientos de simpatía y compasión. «¿Su esposa acaba de morir? Lo siento mucho… ¿Cómo ha sido? ¿Puedo hacer algo?» Todo cambió en un instante.

En todos los aspectos de la vida, nuestras creencias o paradigmas establecen los límites de lo que consideramos posible o adecuado; por ello, cuando rompemos un paradigma abrimos la puerta a nuevas posibilidades. En otras palabras, abrimos la puerta a nuestra superación personal.

Y tú ¿Qué tan lejos quieres ir?

¿Tu vida va en control manual o en piloto automático?

¡Descubrelo aquí!

La respuesta a esta pregunta tiene que ver con quién toma las decisiones, desde las más irrelevantes hasta las más trascendentes de tu vida, las cuales en conjunto determinan los resultados que obtienes y están estrechamente relacionadas con la superación personal.

Aunque a primera vista la respuesta parece sencilla, lo cierto es que no lo es. Para poder responder, es conveniente saber que el 100 % de nuestras experiencias vitales son procesadas por el cerebro, a partir del cual se genera la mente subconsciente y la mente consciente.

La mente subconsciente no se detiene nunca, ya sea que estemos dormidos o despiertos a diferencia de la mente consciente la cual sólo opera en el estado de vigilia. Esta operación sin embargo, es sólo potencial puesto que la mente consciente puede desconectarse cuando realizamos acciones repetitivas y monótonas, cuando estamos aburridos, cuando vivimos con miedo o estrés y con la ingestión de alcohol u otras drogas, por mencionar algunos casos. En estas condiciones, el control de nuestro cuerpo y nuestra vida pasa totalmente a nuestra mente subconsciente, quien se encarga de tomar las decisiones sin que nos demos cuenta. Decisiones como el tipo de personas con las que nos relacionamos, nuestra forma de vestir, los alimentos que ingerimos, el trabajo al que nos dedicamos, la música que escuchamos, la forma en que tratamos a los demás, etc., etc., con mucha frecuencia son decisiones que se toman de manera automática, debido a que se han convertido en hábitos, los cuales por definición son automáticos.

Superación personal

La mente consciente está relacionada con el Yo y constituye la más reciente adquisición en el proceso evolutivo del ser humano. Esta mente es la que nos permite experimentar nuestra individualidad, interactuar con el entorno, monitorear el estado del cuerpo y percibir el paso del tiempo; además, cuando trabaja de manera armónica con la mente subconsciente, es la que nos permite experimentar el libre albedrío.

Aun cuando normalmente lo damos como un hecho, tener libre albedrío es solo una posibilidad, pues para experimentarlo realmente es necesario limpiar y reeducar nuestra mente con nuevos hábitos de pensamiento, los cuales pueden adquirirse con la meditación, el yoga, los cursos de superación y las sesiones de coaching personal.

Vivir de forma consciente

Para comprender la importancia de la superación personal en la vida cotidiana, es bueno saber que nuestra mente consciente solo es capaz de procesar 50 bits de información por segundo, la cual es una cantidad demasiado pequeña, comparada con los 11 millones de bits de información que procesa nuestra mente subconsciente a cada segundo.

50 bits de información por segundo es aproximadamente lo que nuestro cerebro procesa cuando leemos en voz alta, lo que significa que al realizar esta actividad habremos acabado con nuestro “ancho de banda” y no podremos realizar otra actividad consciente de manera simultánea.

Por si nuestra capacidad de procesamiento consciente no fuera de por sí escasa, hay que agregar que normalmente la utilizamos segundo a segundo, para conocer el estado de nuestro cuerpo, responder a los estímulos del ambiente y tener noción del transcurrir del tiempo, lo que nos deja realmente muy poco margen para funcionar de manera consciente.

Debido a que la relación entre lo que procesamos conscientemente y lo que procesamos subconscientemente, tiene bases biológicas y no es previsible que cambie durante los próximos años, la única posibilidad que tenemos de funcionar cada vez más de forma consciente, es liberando nuestra mente de actividades o acciones que no son prioritarias. Entre estas actividades se encuentra nuestro hábito de vivir en el pasado, recordando y lamentandonos de cosas que ya sucedieron y que no podemos cambiar o bien, vivir en el futuro, preocupándonos por cosas que quizá nunca sucederán.

De esta forma, la función de los programas de desarrollo personal, coaching personal, desarrollo humano, despertar de la conciencia, cambio personal o como sea que se les llame, consiste en aumentar nuestra capacidad de procesamiento consciente. Para este propósito, una de las principales acciones es aprender a vivir en el ahora o en el presente.

Vivir en el ahora implica dejar ir todas aquellas creencias o recuerdos que nos limitan, implica dejar de juzgar y sobre todo implica vivir de forma creativa y consciente, haciendo que las cosas sucedan en lugar de que las cosas nos sucedan.

Las herramientas para lograr este cambio, ya existen; el Programa de Coaching es sin duda la más práctica y efectiva.

¿Para qué sirve la Superación Personal?

En términos prácticos, la superación personal es el proceso mediante el cual un ser humano adquiere nuevos conocimientos y actitudes, que le permiten desenvolverse de una mejor manera, para generar nuevos y mejores resultados en todas las áreas de su vida.

La ausencia de este proceso de cambio es la responsable de que, en el ámbito laboral, funcione el Principio de Peter que asegura que “En una jerarquía (organización o empresa) todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia”; es decir, cuando a un empleado se le asigna un puesto para el cual no está preparado, el resultado inevitable es que terminará fracasando.

Imagina por un momento que un ser humano es como una computadora, que para funcionar requiere de programas (conocimientos o instrucciones), con los cuales puede generar determinados resultados. Si tu computadora tiene incorporados solo tres programas que podrían ser un programa procesador de texto, un programa de hoja de cálculo y un programa de dibujo, hagas lo que hagas, jamás podrás lograr que reproduzca música,  que haga edición de videos o que grabe discos compactos. De la misma forma, si una persona no cuenta con los conocimientos y habilidades para desempeñar cargos directivos y no hace nada por adquirirlos, el resultado es claramente previsible, pues como dice el conocido dicho “no se puede dar lo que no se tiene”.

Una persona que se limita a repetir diariamente los mismos comportamientos y actitudes de siempre, está destinada a mantenerse en su misma calidad de vida o en su mismo nivel de competencia. De esta forma, tendrá siempre los mismos amigos, los mismos vecinos, la misma casa, el mismo auto, el mismo trabajo, la misma cantidad de dinero, etc. Expresado en palabras de Albert Einstein  “si continuas haciendo las cosas como siempre las has hecho, obtendrás los mismos resultados”.

La única manera en que se pueden realizar cambios en la calidad de vida y en el nivel de competencia de cualquier persona, es mediante la adquisición de nuevos conocimientos y actitudes, o en otras palabras, mediante la superación personal. El programa de Coaching, es la mejor herramienta para este propósito.

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