Superación Personal

Coaching para mejorar tu Vida

La ilusión de la conciencia

Para hablarte del Coaching y la superación personal, déjame decirte que si piensas por un momento en la forma en que miras, respiras, escuchas, hablas y caminas, te darás cuenta que todas estas acciones las realizas con facilidad, casi sin darte cuenta, sin que tengas que hacer un esfuerzo consciente. Ello se debe a que todas estas acciones están controladas por la mente subconsciente, por más que tengamos la ilusión de que las hacemos con conciencia.

Pero no solo estas acciones están controladas por la mente subconsciente, de hecho toda la realidad que percibimos está siendo creada de manera automática por nuestra mente subconsciente, sin la intervención de la mente consciente. De acuerdo con estudios en el área de la Neurociencia, se sabe que no somos conscientes de nuestras percepciones sino hasta después de 500 milisegundos. Es decir llevamos un retraso de medio segundo con respecto a lo que está ocurriendo. ¿A qué se debe este retraso?

Coaching Personal

500 milisegundos es el tiempo que le lleva a nuestra mente subconsciente procesar la información que llega del exterior a través de nuestros sentidos, lo que implica un filtrado de la misma, descartando lo que no es relevante, completar la información faltante y finalmente crear una percepción coherente que es enviada a la conciencia. En todo este proceso, como es evidente, la conciencia no tiene participación. ¿Entonces quién está decidiendo lo que percibimos? ¿Con base en qué criterios la mente subconsciente, crea nuestro mundo?

La realidad que percibimos es el resultado de nuestras creencias más profundas. A partir de ellas, la mente subconsciente está tomando decisiones y nos presenta una realidad que es coherente con dichas creencias. Pero en sentido estricto, lo que observamos no es la realidad, sino una interpretación de la misma.

Lo anterior implica que sólo vemos aquello que nuestras creencias nos permiten ver. Si creemos que el mundo es un lugar hostil, que la vida es difícil, que la gente no te ayuda, que no hay trabajo, que no hay oportunidades, eso es lo que tu mente te presentará como tu realidad. En cambio, si creemos lo opuesto, es decir, que el mundo es un lugar maravilloso, que la vida es fácil, que siempre hay gente dispuesta a apoyarte, que hay mucha opciones de trabajo y oportunidades, eso es lo que tu mente te mostrará.

Pues bien me dirás, ahora comenzaré a pensar en positivo y ya está. Bueno, lamento desilusionarte, pero eso no funciona así. No importa lo que pienses de manera consciente. Lo que importa es lo que piensas a nivel subconsciente, en lo más profundo de tu mente.

Coaching Personal

Una nueva creencia puede modificar nuestra percepción de la realidad, pero para ello es necesario que se incruste en el subconsciente. La condición para que esto ocurra, es que la nueva creencia esté en armonía con el resto de nuestras creencias. Ello implica en algunos casos, cambiar o modificar aquellas creencias que podrían anular la nueva creencia. No existe otro camino.

Las acciones que realizamos a la perfección o con profesionalismo, son las que realizamos sin la intervención de la conciencia, por ejemplo, conducir un auto, hablar en público, hacer negocios, vender, jugar futbol, nadar, patinar, comer, beber, respirar, tocar un instrumento, bailar, hablar, caminar, etc. Cualquier intento por realizar estas acciones de manera consciente, resulta contraproducente.

La mayor parte de nuestra vida transcurre de manera subconsciente. Muchas de las decisiones que tomamos a diario no son conscientes, sino el resultado de las creencias que albergamos en lo más profundo de nuestra mente, las cuales en cierta medida son producto del azar. Esta manera de funcionar es la responsable de muchas insatisfacciones.

Hacerse cargo de nuestra vida implica tomar conciencia de nuestras creencias más profundas, revisar su validez y en su caso, modificar o cambiar aquellas que ya no resultan útiles. De esta forma, podremos conducir nuestra vida hacia donde realmente queremos. En este proceso, las sesiones de coaching personal (coaching de vida o life coaching), son la herramienta de aprendizaje más efectiva que existe.

¿Qué hay detrás del color del vestido?

En días recientes, una sencilla pregunta hizo muy evidente para millones de personas uno de los principios del Coaching y la Superación Personal: “No sabemos cómo son las cosas, sólo sabemos cómo las observamos o cómo las interpretamos. Vivimos en mundos interpretativos

La pregunta en cuestión fue posteada por la cantante escocesa Caitlin McNeill en su cuenta de Tumblr: “Por favor ayúdenme, ¿es este vestido blanco y dorado, o azul y negro? mis amigos y yo no podemos ponernos de acuerdo ¡y estamos volviéndonos locos!”.

Superacion Personal

Una encuesta en el sitio www.buzzfeed.com, realizada entre 223,200 personas arrojó un resultado de 167,600 a favor de los colores blanco con dorado y 55,600 a favor de los colores azul con negro, lo que resulta asombroso considerando que la tienda www.amazon.co.uk tiene a la venta este vestido, indicando que es azul con negro.

¿Quién tiene la verdad?

Este es precisamente el aspecto relevante de este evento. El hecho de que la mayoría de los encuestados (75 %), haya estado a favor del color blanco con dorado, no es garantía de que éste sea el color verdadero, puesto que los vendedores dicen lo contrario. ¿Qué es entonces lo que ocurre?

Lo que ocurre es que no existen observaciones objetivas. Toda observación es siempre subjetiva, es decir depende del observador, lo que implica tomar en cuenta su constitución biológica, su estado emocional y su historia de vida. En consecuencia, no podemos saber cuál es el color “real” del vestido, lo único que podemos saber es como lo observamos o cómo lo interpretamos.

Si las observaciones tanto de los que dicen que el vestido es blanco con dorado como de los que dicen que es azul con negro son subjetivas, ¿quién de ellos podría atribuirse la posesión de la verdad? Es claro que ninguno. Consecuentemente podemos concluir que tanto el color blanco con dorado como el color azul con negro son igualmente válidos.

En nuestra vida diaria, al igual que en el caso del color del vestido, ocurre lo mismo en todas las actividades que realizamos. Cada ser humano que habita este planeta, tiene su propia percepción de la realidad, lo que se sintetiza en el dicho popular que dice que “cada cabeza es un mundo”. Lo que es bueno para mi, no necesariamente es bueno para otros. Lo que para mi es belleza para otros puede ser fealdad. Lo que para mi es alegre, para otros puede ser aburrido.

Visto desde esta perspectiva, ¿quién puede atribuirse la posesión de la verdad?

Admitir que no somos dueños de la verdad, puede generar una mejor sociedad, en donde el respeto hacia las opiniones y puntos de vista de otros, sea la norma. Este sería un buen camino para la superación personal.

Desconectar el piloto automático

¿Te ha ocurrido alguna vez, que estas buscando algo y de repente te das cuenta que lo traes puesto o lo tienes en la mano? Si respondiste si, debes saber que no eres la única persona a la que le ha ocurrido y que por supuesto, eso nada tiene que ver con la inteligencia; con lo que sí tiene que ver, es con la forma en que funcionamos normalmente. Comprender este proceso, puede contribuir a tu superación personal y permitirte mejorar tu calidad de vida.

Es conocido que los procesos naturales se realizan siempre con el menor gasto de energía. Un árbol crece, un río fluye, las aves vuelan, etc., siempre de una forma fácil y sencilla. Los seres humanos, al formar parte de la naturaleza funcionamos también de la misma forma.

Para permitirnos funcionar eficientemente, la mayoría de los procesos que nos mantienen vivos, funcionan de manera automática e invisible a nuestra consciencia. Procesos como la respiración, el latir del corazón, la circulación de la sangre, la digestión y la división celular, por mencionar solo algunos, ocurren al 100 % sin la intervención de nuestra consciencia. De la misma forma, acciones como el caminar, conducir un auto, hablar, escuchar, mirar, oler, sentir, saborear y hasta pensar, ocurren en más del 95 % de forma automática e invisible a nuestra consciencia.

Superacion Personal

Si tuviéramos que ocuparnos conscientemente de nuestros procesos vitales y además realizar nuestras acciones cotidianas como hablar, caminar o trabajar, con toda seguridad no viviríamos más de un minuto, por toda la complejidad que ello implica. Por esta razón, la naturaleza, la mente Universal, Dios o como tu quieras llamarle, nos ha dotado con una mente subconsciente, que se ocupa de la mayor parte de nuestro funcionamiento, en un modo que podríamos llamar piloto automático y por otra parte, nos ha dotado con una mente consciente, que nos permite aprender y de esta forma, influir en la mente subconsciente, que es donde reside el mayor poder.

En la mente consciente reside la posibilidad del libre albedrío, pero esta posibilidad se ve limitada cuando funcionamos al 100 % en piloto automático, como ocurre en situaciones de miedo o estrés, cuando realizamos trabajos monótonos, cuando estamos enojados, cuando vivimos en el pasado, cuando estamos preocupados por el futuro, cuando nos sentimos víctimas de las circunstancias, cuando nuestra autoestima es baja, cuando estamos bajo el efecto de drogas, etc.

Lamentarnos por lo que ocurrió en el pasado, preocuparnos excesivamente por el futuro, hacer actividades que no disfrutamos o sentirnos víctimas, es malgastar el reducido potencial de nuestra mente consciente (5% o menos), lo que nos hace vivir al 100 % en piloto automático. Hacer lo opuesto, implica hacernos cargo de nuestra vida y con esto, abrir la posibilidad para crear nuestro destino.

Para quienes han decidido liberar todo el potencial que llevan dentro y hacerse cargo de crear la vida que quieren y merecen, el Coaching, es la herramienta más poderosa, para lograr esa superación personal.

El Coaching personal logra generar cambios instantáneos a nivel del subconsciente, mediante un nuevo tipo de aprendizaje, que modifica no sólo los comportamientos que mostramos, sino al tipo de observador que somos. En este proceso, se logra una reprogramación del subconsciente, que es quien genera la mayoría de nuestros resultados. Para ello se utilizan técnicas de PNL, Terapia Gestalt y Ontología del lenguaje.

Es muy cierto: ¡¡soñar no cuesta nada!!

Con toda seguridad en algún momento de tu vida has escuchado la frase que dice que “soñar no cuesta nada” y también es altamente probable que el contexto en el que la escuchaste te hizo pensar que soñar es para la gente ilusa, para gente poco cuerda o para la gente poco realista. Si ésta es una creencia que aún persiste en ti, lo que leerás a continuación, cambiará lo que has creído hasta ahora y, si tomas acción, con toda seguridad conseguirás la vida que quieres y mereces.

Una premisa importante de la superación personal nos dice que soñar o imaginar un logro es el primer paso para conseguirlo. Nadie ha triunfado nunca por accidente o por casualidad. Para comprobar esto basta escuchar las entrevistas que les hacen a los deportistas, a los artistas o a cualquier persona famosa cuando alcanzan un logro o una meta; todos sin excepción, mencionan que lo imaginaron desde niños o desde jóvenes, que estaban seguros que algún día lo conseguirían, que han trabajado duro, o alguna respuesta similar.

La idea precede siempre a la materialización. Para que existieran los teléfonos celulares, tan indispensables hoy en día, fue necesario que Martin Cooper desarrollara primero la idea en su mente. De igual manera para la creación de la primera computadora, fue necesario que John Vincent Atanassoff la concibiera primero en su mente.

Si transladas esto a tu propia vida, te darás cuenta que todas aquellas cosas que has conseguido, existieron primero como una idea en tu mente. La casa que tienes, el trabajo que desarrollas, la ropa que usas, la carrera o profesión que estudiaste y cualquier otra cosa que valores, se materializó a partir de una idea o un deseo.

La pregunta es, ¿si esto es tan sencillo, por qué la mayoría de la gente no consigue aquello que le gustaría tener y merece? La respuesta es también muy sencilla: porque ha dejado de soñar o ha dejado de confiar en sus sueños.

Los niños son expertos en soñar e imaginar, pero a medida que vamos creciendo, al comienzo de la adolescencia, comenzamos a dejar de soñar. Esto se relaciona estrechamente con el desarrollo del pensamiento racional, que ocurre alrededor de los 12 o 13 años, que es la etapa en la que comenzamos a volvernos “realistas” y aceptamos la idea de que hay cosas que no podemos alcanzar. Pero… ¿qué pasaría si pensaramos lo contrario? ¿Qué pasaría si apuntáramos a las estrellas, hacia metas grandes? Como dice Leopoldo Fernández Pujals, es posible que al menos llegaríamos a la luna.

Soñar con una vida mejor, es el primer paso para conseguirla. El segundo paso es persistir en nuestro sueño, creer que es posible. Si apuntas hacia lo más alto, quizá no llegues hasta ahí, pero sin lugar a dudas llegarás más alto que donde ahora te encuentras. En cambio, si no sueñas, nada pasará.

Puesto que soñar es gratis… ¿Por qué no intentarlo?

¿Escaparás a tu destino?

A menos que tomes conciencia de ello y hagas algo al respecto, lo cierto es que la versión más probable de tu vida, fue escrita hace algunos años atrás. Cuando digo esto no hablo en sentido metafórico, sino en sentido literal. Cada uno de nosotros lleva dentro de si las líneas de código que conformarán lo que será nuestro destino, para cada uno de los aspectos de la vida.

A partir de la información que llevamos dentro, la mente crea nuestra realidad y, en consecuencia, nuestro destino, independientemente de que estemos conscientes de ello o no; para hacerlo, utiliza la información que está almacenada en nuestro cerebro en forma de creencias y de experiencias que hemos tenido; adicionalmente, también utiliza las creencias y experiencias que tuvieron nuestros ancestros lejanos y que nos fueron transmitidas a través de la herencia genética de nuestros padres, así como las creencias y comportamientos que adquirimos de estos últimos. Dado que el código genético o ADN que nos conforma se ha mantenido vivo desde hace millones de años, la cadena de transmisión de información nunca se ha interrumpido, por lo que muchos comportamientos o actitudes que hoy tenemos, han llegado a nosotros desde ancestros que vivieron hace muchos años atrás.

El poder para crear nuestro destino reside en la mente subconsciente la cual es como una caja negra a la que normalmente no tenemos acceso. A pesar de ello, es posible conocer en parte el contenido del subconsciente, ya que este se manifiesta a través de nuestro comportamiento diario. Para conocer más a fondo este contenido, se requiere utilizar técnicas de psicoterapia y de coaching personal

Hasta antes de tomar conciencia de ello, la programación de nuestra mente, en su mayor parte, no depende de nosotros sino de nuestros padres y ancestros lejanos, quienes a su vez fueron programados por sus padres y ancestros lejanos. A partir de esa información, la mente subconsciente está creando nuestro destino, debido a que las decisiones y comportamientos que tenemos a diario son inconscientes en un 99 %.

De lo anterior, se desprende que, con mucha frecuencia, el destino de una persona ha sido establecido por otros. Para crear nuestro propio destino, es necesario tomar consciencia de nuestras creencias, revisar su validez, desechar las que no sean válidas e incorporar otras nuevas y poderosas. Sólo entonces estaremos realmente teniendo libre albedrío y podremos escapar de nuestro destino.

La realidad se crea en la mente

Nuestro cerebro nunca está en contacto con la realidad “física”. El único contacto con ella es a través de los sensores de nuestros sentidos. Desde 1928, con base en las investigaciones del neurocientífico inglés, Edgar Douglas Adrian, se sabe que toda la información que percibimos con los sentidos es convertida en impulsos eléctricos que viajan por las células nerviosas exactamente de la misma forma. El cerebro no tiene posibilidad de distinguir si un impulso eléctrico corresponde a luz, sonido, sensacion, sabor u olor, puesto que los impulsos son exactamente iguales. La distinción entre los diferentes tipos de impulso es hecha por el área del cerebro a la que llegan; esto es, si el impulso llega al área que controla la visión será interpretado como luz, si llega al área responsable de la audición se interpreta como sonido y así sucesivamente.

Para entender más claramente el funcionamiento cerebral imagina una caja de metal del tamaño de una habitación en la que se encuentra un Ser inteligente que nunca ha salido al exterior. La habitación tiene 5 paredes que denominaremos A, B, C, D y E. El Ser inteligente solo tiene contacto con el exterior, a través de mensajes escritos en hojas de papel, que le son pasadas por una rendija colocada al ras del suelo, en cada una de las cinco paredes. Para generar un resultado, el Ser inteligente sabe de antemano que la pared A corresponde a luz, la pared B corresponde a sonido, la pared C corresponde a sensacion, la pared D corresponde a sabor y la pared E corresponde a olor. El mensaje que recibe de cada una de las cinco paredes es siempre el mismo y solo dice “HAY UN ESTÍMULO”. Si este mensaje se recibe muchas veces en un determinado periodo de tiempo, el Ser inteligente sabe que se trata de un estímulo fuerte y por el contrario si el mensaje se recibe pocas veces en el mismo periodo de tiempo, el Ser inteligente sabe que se trata de un estímulo débil. A partir de la información que recibe a través de las cinco paredes, el Ser inteligente genera un resultado coherente que él llama REALIDAD, pero que en sentido estricto no es lo que hay en el exterior.

Superacion Personal

Mediante un proceso muy similar al descrito en el ejemplo anterior, es como aprendimos desde niños a generar la realidad. Las cinco paredes corresponden a nuestros cinco sentidos, el Ser inteligente es la mente que se crea a partir del cerebro y el mensaje es un impulso eléctrico del tipo todo o nada, que viaja a través de nuestras neuronas, conocido como “potencial de acción”.

De acuerdo con esto, podemos concluir que aquello que consideramos como realidad, sólo corresponde a nuestra interpretación de la realidad. La “verdadera realidad” es y será siempre inaccesible a nosotros, sin importar el nivel tecnológico que se pueda desarrollar en el futuro. En otras palabras, las personas, las cosas, los eventos y todo lo que hay allá afuera, no son como crees. Lo único que tenemos es una interpretación de ellas. Su verdadera esencia nunca podrá ser conocida.

Consciencia y Superación Personal

Antes de iniciar un proceso de superación personal, con mucha frecuencia los seres humanos tendemos a creer que somos plenamente conscientes y que todas las acciones y decisiones que tomamos, están completamente bajo nuestro control. Cuando nos adentramos en este proceso, descubrimos con asombro que esto no es así.

De acuerdo con Tor Norretranders, la CONSCIENCIA es a la vez la entidad más inmediatamente presente y la más inescrutablemente intangible en la existencia humana; es posible hablar a otros sobre ella, pero esta es fundamentalmente subjetiva, y es algo que solo puede ser experimentado desde adentro.

Según este autor, la consciencia es la experiencia de experimentar, el conocimiento del saber, el sentido del sentir. Pero ¿Qué es eso que experimenta la experiencia? ¿Qué pasa cuando uno observa la experiencia de experimentar desde afuera y pregunta “Qué tanto observa realmente la consciencia?”

Norretranders afirma que en años recientes, las investigaciones científicas acerca del fenómeno de la consciencia han demostrado que la gente experimenta mucho más de lo que su conciencia percibe, que interactuamos mucho más con el mundo y con otros de lo que nuestra conciencia cree; que el control de las acciones que la consciencia siente que ejerce ES UNA ILUSIÓN. Señala también que la consciencia juega un papel mucho más pequeño en la vida humana de lo que la cultura occidental ha tendido a creer y que estudios históricos indican que el fenómeno de la consciencia tal como lo conocemos hoy día no tiene probablemente más de 3,000 años de antigüedad. En consecuencia, afirma que el concepto de un “experimentador” central y un tomador de decisiones, un Yo consciente, ha prevalecido solamente por unos cientos de generaciones.

En su libro La ilusión del usuario, Tor Norretranders aporta un gran número de impresionantes puntos de vista científicos que esparcen su luz sobre el fenómeno de la consciencia y de lo mucho -o lo poco- que la vida humana puede genuinamente ser descrita como consciente.

El subconsciente es la clave de la superación personal

En años recientes la ciencia ha venido a comprobar lo que los grandes Maestros han dicho siempre: que nuestra vida transcurre normalmente en el subconsciente. La idea de que somos conscientes del 100 % de lo que hacemos, es una mera ilusión, tal como lo señala Tor Norretranders en su revolucionario libro The user illusion. Asimilar esta idea, es dar un gran paso en nuestra superación personal.

De manera muy similar a lo que ocurre en cualquier organización humana, la consciencia, cuando está activa, ejerce el papel de Director de nuestras acciones, pero no puede ocuparse de los detalles, puesto que los 50 bits de información que es capaz de procesar por segundo, son claramente insuficientes.

En el caso de las organizaciones humanas, los jefes o directivos delegan en sus subordinados la mayor parte del trabajo y son estos los que atienden los detalles. Si esto no fuera así, las organizaciones no tendrían futuro. De manera similar, si tuviéramos que ocuparnos conscientemente de cómo caminar, cómo hablar, cómo conducir un auto, cómo cepillarse los dientes, cómo respirar, cómo hacer que nuestro corazón lata, etc., nuestra vida sería imposible.

Pero en este punto cabe la pregunta ¿En que se basa el subconsciente para generar nuestra forma de caminar, de hablar, de conducir un auto, de respirar, etc.?. Parte de estas instrucciones nos han sido transmitidas a través de la herencia genética, pero una buena parte de nuestro accionar es el resultado de los pensamientos o creencias que hemos adquirido de las personas con las que convivimos. Lamentablemente, algunos de los pensamientos o creencias que tenemos, son erróneos o imprecisos y por esta razón los resultados que obtenemos son poco efectivos.

Desde esta perspectiva, revisar nuestras creencias o más precisamente nuestro sistema de creencias subconscientes, se constituye en el camino para el crecimiento personal, ya que esto nos permite desechar aquellas que nos están limitando y sustituirlas por nuevas y mejores creencias que nos impulsen hacia el éxito.

La importancia de Romper Paradigmas

Para quienes se interesan en la superación personal es importante saber, que como resultado de nuestro diseño biológico, normalmente no somos conscientes de nuestras creencias o paradigmas, ya que estas en su mayor parte fueron adquiridas durante la niñez, una etapa en la cual la mente consciente no está todavía desarrollada.

Sin importar que seamos conscientes o no de nuestras creencias, lo cierto es que estas gobiernan nuestra interacción con el mundo de manera automática. De esta forma, si tienes la creencia de que los perros son animales peligrosos, el solo hecho de ver uno de ellos podría hacerte temblar de miedo. Si tienes la creencia de que la obscuridad es una amenaza, difícilmente te internarás en lugares obscuros. En cambio, si tus creencias son distintas, tu forma de responder ante estas mismas situaciones será diferente.

La realidad se crea en la mente a partir de nuestras creencias, que a su vez son el resultado de nuestras experiencias previas. Por esta razón, cuando modificamos aquello que creemos, se modifica también la manera en que vemos al mundo y en consecuencia, la forma en que interactuamos con el.

Cambiar paradigmas

Para ejemplificar cómo ocurren los cambios de paradigma y los beneficios que pueden derivarse de ello, el siguiente texto, tomado del influyente libro “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva” de Sthephen R. Covey, es muy ilustrativo.

Covey refiere que un domingo por la mañana viajando en el metro de Nueva York, en una hora en que la gente estaba tranquilamente sentada, leyendo el periódico, perdida en sus pensamientos o descansando con los ojos cerrados, de pronto, entraron en el vagón un hombre y sus hijos. Los niños eran tan alborotadores e ingobernables por lo que de inmediato se modificó todo el clima. El hombre se sentó junto a él y cerró los ojos, en apariencia ignorando y abstrayéndose de la situación. Los niños vociferaban de aquí para allá, arrojando objetos, incluso arrebatando los periódicos de la gente. Era muy molesto. Pero el hombre sentado junto a él no hacía nada. Resultaba difícil no sentirse irritado y Covey no podía creer que el hombre fuera tan insensible como para permitir que los chicos corrieran salvajemente, sin impedirlo ni asumir ninguna responsabilidad. Se veía que las otras personas que estaban allí se sentían igualmente irritadas. De modo que, finalmente, con lo que le pareció una paciencia y contención inusuales, se volvió hacia él y le dijo: «Señor, sus hijos están molestando a muchas personas. ¿No puede controlarlos un poco más?». El hombre alzó los ojos como si sólo entonces hubiera tomado conciencia de la situación, y dijo con suavidad: «Oh, tiene razón. Supongo que yo tendría que hacer algo. Volvemos del hospital donde su madre ha muerto hace más o menos una hora. No sé qué pensar, y supongo que tampoco ellos saben cómo reaccionar». En ese momento el paradigma de Covey cambió drásticamente. De pronto vió las cosas de otro modo, y como las veía de otro modo, pensó de otra manera, sintió de otra manera, se comportó de otra manera. Su irritación se desvaneció. Era innecesario que se preocupara por controlar su actitud o su conducta; su corazón se había visto invadido por el dolor de aquel hombre. Libremente fluían sentimientos de simpatía y compasión. «¿Su esposa acaba de morir? Lo siento mucho… ¿Cómo ha sido? ¿Puedo hacer algo?» Todo cambió en un instante.

En todos los aspectos de la vida, nuestras creencias o paradigmas establecen los límites de lo que consideramos posible o adecuado; por ello, cuando rompemos un paradigma abrimos la puerta a nuevas posibilidades. En otras palabras, abrimos la puerta a nuestra superación personal.

Y tú ¿Qué tan lejos quieres ir?

¿Tu vida va en control manual o en piloto automático?

¡Descubrelo aquí!

La respuesta a esta pregunta tiene que ver con quién toma las decisiones, desde las más irrelevantes hasta las más trascendentes de tu vida, las cuales en conjunto determinan los resultados que obtienes y están estrechamente relacionadas con la superación personal.

Aunque a primera vista la respuesta parece sencilla, lo cierto es que no lo es. Para poder responder, es conveniente saber que el 100 % de nuestras experiencias vitales son procesadas por el cerebro, a partir del cual se genera la mente subconsciente y la mente consciente.

La mente subconsciente no se detiene nunca, ya sea que estemos dormidos o despiertos a diferencia de la mente consciente la cual sólo opera en el estado de vigilia. Esta operación sin embargo, es sólo potencial puesto que la mente consciente puede desconectarse cuando realizamos acciones repetitivas y monótonas, cuando estamos aburridos, cuando vivimos con miedo o estrés y con la ingestión de alcohol u otras drogas, por mencionar algunos casos. En estas condiciones, el control de nuestro cuerpo y nuestra vida pasa totalmente a nuestra mente subconsciente, quien se encarga de tomar las decisiones sin que nos demos cuenta. Decisiones como el tipo de personas con las que nos relacionamos, nuestra forma de vestir, los alimentos que ingerimos, el trabajo al que nos dedicamos, la música que escuchamos, la forma en que tratamos a los demás, etc., etc., con mucha frecuencia son decisiones que se toman de manera automática, debido a que se han convertido en hábitos, los cuales por definición son automáticos.

Superacion Personal

La mente consciente está relacionada con el Yo y constituye la más reciente adquisición en el proceso evolutivo del ser humano. Esta mente es la que nos permite experimentar nuestra individualidad, interactuar con el entorno, monitorear el estado del cuerpo y percibir el paso del tiempo; además, cuando trabaja de manera armónica con la mente subconsciente, es la que nos permite experimentar el libre albedrío.

Aun cuando normalmente lo damos como un hecho, tener libre albedrío es solo una posibilidad, pues para experimentarlo realmente es necesario limpiar y reeducar nuestra mente con nuevos hábitos de pensamiento, los cuales pueden adquirirse con la meditación, el yoga, los cursos de superación y las sesiones de coaching personal.

Compartir en Redes Sociales

¡Crea la vida que quieres!

Certificación en Coaching Puebla

Desarrollo y Superacion Personal

Certificacion Internacional en Coaching

Sesiones de Coaching Personal

Desarrollo y superacion personal

Juan Nabor Jiménez Merino

Desarrollo y Superacion Personal

Coach en Desarrollo Humano

Validación

Valid XHTML 1.0 Transitional

Calendario

abril 2015
D L M X J V S
« mar    
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930